Gracias a la constante inversión en I+D de MACSA hemos conseguido que el coste de mantenimiento de nuestros equipos de marcaje láser sea prácticamente nulo, dándole a nuestros tubos láser una vida útil de más de 30.000 horas.
La velocidad, precisión y posibilidad de controlar la potencia del haz ofrecen innumerables ventajas.
La nueva generación de láseres de marcado CO2 y YAG pueden marcar permanentemente sobre una gran gama de superficies como metales, cerámicas, laminados, plásticos, madera, tela o cartón aunque estén sucias, mojadas o aceitadas, sin perder calidad.
No se producen desgastes ni roturas del equipo, de manera que se obtienen significativos beneficios en los sistemas de producción: tiempo, dinero, calidad y economía.
Con el software del sistema podemos crear fácilmente textos, números consecutivos, logos, códigos de barras y hasta los más complejos gráficosd, así como conectar nuestro equipo con un sistema Auto-Cad.
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