Decidieron recorrer a la tecnología láser para marcar con láser el código interno de control de las distintas botellas de cava de forma permanente en el tiempo
Saben por los números de serie a que cliente se destina y pueden realizar un seguimiento exhaustivo de una botella en cualquier momento y país donde se encuentre
Se trata de la historia de éxito sobre la venta e instalación de 1 láser Dynamark 30 y 1 láser Flymark 30, es decir, un proyecto de gran envergadura, y que actualmente se ha ampliado con la venta de otro equipo láser Flymark 30 y una etiquetadora-aplicadora de palets, en la planta de Juvé & Camps de Sant Sadurní d'Anoia.
Esta empresa es una bodega prestigiosa que se dedica a producir y embotellar cavas y vinos de calidad; exporta sus productos por todo el mundo.
Antecedentes: El hecho de exportar cavas y vinos por todo el mundo, a Juvé & Camps le supone grandes beneficios, pero a la vez le conllevaba el siguiente problema: necesitaban codificar las distintas botellas para tener un control total de trazabilidad en cada uno de los países en los que exporta y también para saber si alguno de sus distribuidores vendía las botellas fuera de su ámbito de comercialización, es decir, en otros países. Así pues, requerían de un marcaje en cada una de las botellas que a través de un código interno de la empresa podrían verificar el país al que estaba destinada cada botella, a parte de otro tipo de información (lote, fecha envasado, etc.).
Normalmente utilizaban equipos de ink-jet (en este caso de Domino) para marcar tanto los códigos en las chapas de las botellas destinadas a la bodega, cómo en las botellas que se destinaban a la exportación, pero se encontraban que la tinta se borraba fácilmente sobre el cristal. Es por este motivo que decidieron recorrer a la tecnología láser para marcar el código interno de control de las distintas botellas de cava de forma permanente en el tiempo.
Solución Propuesta: Una vez planteado el problema de los distribuidores, aportamos la siguiente solución gracias a nuestros equipos y software MACSA.
Juvé y Camps tienen dos líneas de embotellado. En cada una de ellas instalamos un láser (1 Dynamark 30W y un Flymark 30W). Al final, estas dos líneas de embotellado se unen y van a parar a un paletizador y, seguidamente, a una enfardadora. En esta enfardadora montamos una Mectec LP-160 (etiquetadora-aplicadora) conectada a un PC que, a su vez, se comunica con ambos lásers y recibe toda la información de los códigos numéricos que van marcando los lásers. De esta forma, cada vez que tenemos que generar una etiqueta en el palet, a parte de toda la información necesaria que debe contener, se imprime un código de Barras en el que hay el primer número de botella que hay en el palet y también el último (información obtenida del código marcado por los lásers): al tener esta información, Juvé y Camps, en el momento en que generan un pedido, se recoge en almacén el palet que corresponde, leen el código dónde va la información de los números de botella y lo transmiten al RP. Así pues, saben por los números de serie a que cliente se destina y pueden realizar un seguimiento exhaustivo de una botella en cualquier momento y país donde se encuentre.
Aplicación: El marcaje se efectúa sobre el cristal, en la parte inferior de la botella de cava, y consta de 1 línea compuesta de un código interno numérico consecutivo de 12 dígitos. En este, se encuentra codificada la siguiente información: lotes internos, añada, fecha envasado, cliente destino, etc. No consta la fecha de caducidad, ya que se considera que el cava no tiene.
Con el equipo láser Dynamark 30W llegan a marcar entre 2500 y 2800 botellas por hora, mientras que en la línea de producción dónde se ha instalado el Flymark 30W se llegan a alcanzar velocidades de marcaje de 6500 botellas por hora.
Conclusión: Gracias a la confianza en nuestra red de ventas, Juvé & Camps apostó por nuestro proyecto y se decantó por la tecnología láser a la hora de dotar de trazabilidad a sus productos estrella.
|
|